Reflexivo y tranquilo es ser flemático, una actitud fácilmente identificable con los británicos y su célebre “flema”. Pero el origen anglosajón es lo único que comparten las cafe racers con sus paisanos porque…, de tranquilas no tienen nada.

Las cafe racers están de moda y, la verdad, no es de extrañar. Aunque ahora comiencen a verse con más asiduidad y algunas firmas empiecen a fabricar modelos en serie con modificaciones de este estilo, van camino de cumplir los setenta años. Nacieron en la década de los 50 en el Reino Unido y fueron popularizadas principalmente por los rockers, quienes transformaban sus monturas a su gusto para sacarles más jugo, mejorando así su manejo y prestaciones. Pequeños carenados, modificaciones de chasis y estriberas, llamativos tubos de escape y un aligeramiento general de la moto eran, y son, sus señas de identidad. La cultura rocker de aquel momento buscaba motos rápidas para peregrinar por las carreteras británicas de cafe en cafe, siendo de aquí de donde sacan su denominación.

Honda CB 550 (www.pipeburn.com)

Honda CB550

Durante los 50 y 60, tras finalizar las restricciones de combustible en el Reino Unido, transformar tu moto o hacerte una a la medida era bastante habitual, apareciendo marcas que han llegado hasta nuestros días, como Norvin, TriBSA o Triton. A todo esto se le fueron uniendo varios factores:

Primero, uno de los mejores chasis de la época como era el Norton Featherbed, parido por el ingeniero aeronáutico Rex McCandless, y un nuevo sistema de basculante trasero que se denominó Spring Heel. A esto les siguió el chasis de doble cuna con tubo Reynols 531. Por otro lado nos encontramos con las magníficas prestaciones de los motores bicilíndricos de Triumph.

Por último, en los 50 se creó una categoría de coches de competición de bajo coste que no podían montar motores de más de 500 c.c., por lo que los motores monocilíndricos de Norton pasaron a jugar un papel muy importante en esta categoría. Como la firma no puso a la venta los motores sueltos no tardó mucho tiempo en haber multitud de chasis Featherbed huérfanos de motor, el cual se utilizaba en los coches de este tipo de carreras. Con todo esto en el ambiente comenzaron a alumbrarse las primeras cafe racers, fiables, sencillas y rápidas.

Caferacertv.com

Los jóvenes de la época querían motos que corriesen y funcionasen como es de ley, pero la mayoría no podía costearse motos de más de 250 c.c. Básicamente se dedicaban a exprimir las motos que tenían al máximo y, al dar el salto a mayores cilindradas, aplicaban los conocimientos adquiridos con las motos más pequeñas. Todos estos aficionados a las preparaciones y la velocidad tenían sus puntos de reunión en los bares de carretera, donde escuchaban su “ruidosa” música. También, la red de carreteras británica empezaba a crecer y la policía hacía bastante la vista gorda con los excesos de velocidad. Esto ayudó a que estos jóvenes, para probar sus creaciones, empezaran a hacer carreras entre los diferentes cafés (cómo el Ace Café), a ver quién era el más rápido. Había nacido el movimiento Cafe Racing. En palabras del periodista Hunter S. Thompson, “el Cafe Racing es sobre todo una cuestión de gusto. Es una mentalidad atávica, una peculiar mezcla de estilo bajo, alta velocidad, pura tontería y una desdeñosa dedicación a la vida de café y todos sus peligrosos placeres”. Ahí es nada…

Fuente: Bikeduc, CafeRacerTV, PipeBurn